A través de un decreto de la Secretaria de Medios de Cristina Kirchner, y que lleva la firma de Pepe Albistur, los actores disfrutan de una masiva caja que recauda de todos los segmentos comerciales de la economía.
Entre tantos curros que el presidente Javier Milei busca desarmar a través de su Ley de Bases y Puntos de Partida, quizás uno de los más escandalosos es el que permite a los actores financiarse a través de tributos a todas las entradas de cine, ingresos de televisión por cable, e incluso con cargas para hoteles y hospitales.
Se trata de la Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes Asociación Civil (SAGAI), creada en 2008 por el gobierno de Cristina Kirchner, a través de la Resolución 181/2008, firmada por la Secretaría de Medios de Comunicación.
SAGAI es una asociación civil de gestión colectiva, sin fines de lucro, que tiene el monopolio de recaudar y distribuir los derechos intelectuales de actores, actrices, bailarines e intérpretes de voz. Sin embargo, se nutre de tasas impositivas para recaudar que nada tienen que ver con los derechos de autor.
A diferencia que en otros países, donde se pagan derechos de autor cuando el uso tiene fines de lucro, en Argentina se dispuso durante la era kirchnerista lo que se conoce como “derechos retributivos“, donde se debe pagar por usar las imagenes o canciones de los artistas, aunque no haya un lucro específico por hacerlo.
De esta manera, se establece que hoteles, hospitales, clínicas, vuelos aéreos, en tren, colectivos y transporte maritimo deben pagar un porcentaje de sus ingresos por el simple hecho de tener una pantalla que reproduce películas, series, programación por cable o música, a pesar de que esto no genera un ingreso puntual para los establecimientos; y que ya se está pagando por el servicio, como el cable de televisión o la radio.
A su vez, se establece que todas las entradas de cine y todos los canales de televisión del país deben pagarle a SAGAI un porcentaje de sus ingresos, a pesar de que no haya un uso explícito de los derechos de autor en cuestión por parte de los cines o los programas por cable.
En resumen, y de acuerdo a la Resolución 181/2008 firmado por el entonces secretario de Medios del kirchnerismo, Enrique “Pepe” Albistur, SAGAI recauda:
El 2% de los ingresos de todos los canales de televisión del país.
En el ANEXO, artículo 1, se establece que “las emisoras de televisión pagarán el 2% de los ingresos de explotación que mensualmente obtengan“. A su vez, en el artículo 2, se implementa un impuesto adicional para las emisoras por cable o satélite, las cuales “pagarán el 2% de los ingresos de explotación que obtenga mensualmente la entidad usuaria“.
Está de más aclarar que el 2% de todas las emisores, sean de aire, cable o satélite implica una masiva cantidad de dinero, que eso solo podría ser suficiente para financiar cualquier organismo del Estado, pero SAGAI tiene una serie de tributos adicionales que la convierten en uno de los curros más grandes del país.
El 1,6% de todas las entradas de cine de todo el país.
En su artículo 3, la Resolución establece que los cines “pagarán el 2% de los ingresos obtenidos por la venta de entradas (taquilla)” para financiar a la SAGAI.
Esto quiere decir que en cualquier entrada de cine que cualquier argentino pague en todo el país, el 2% irá a financiar este organismo que se encarga de repartirla entre los actores, a pesar de que su imagen no haya sido utilizada en ningún momento de la película o las publicidades previas a la proyección.
El 0,1% de todos los pasajes aéreos, de tren, colectivos y transporte maritimo en todo el país.
En su artículo 4, se establece que todos los medios de transporte que tengan una pantalla en su interior, pasen el contenido que pasen, están sujetos a un tributo del 0,1% al valor de cada pasaje, totalizado mensualmente en todo el país.
Para entender la magnitud de esto, aunque el porcentaje es bajo, hay cientos de millones de viajes en colectivo y tren todos los días en el país, además de cientos de miles de viajes en avión y en barco. La recaudación en este segmente es multimillonaria.
El 2% del ingreso de todos los hoteles del país.
Por consiguiente, en su artículo 5, la Resolución implementa un tributo del 2% a todos los establecimientos de alojamiento u hospedaje, como hoteles, hosteles, pensiones y hogares rurales a lo largo y ancho del país, que posean un televisor o radio en sus habitaciones, comedor o lobby.
Este 2% se calcula sobre la suma que resulte de multiplicar la cantidad de habitaciones por el precio promedio de la habitación. Como si esto fuera poco, además se establece el pago mensual de un importe igual al precio promedio de tres (3) habitaciones por cada hotel en el país.
A su vez, se impone otro tributo que indica que si hay un televisor o radio en el “Lobby, Restaurante y/o Bar” del alojamiento, se deberá abonar adicionalmente “el valor de 30 cafés mensuales por cada televisor o radio“.
El 2% del ingreso de todos los hospitales, clínicas y sanatorios del país.
El tributo quizás más repudiable de este decreto del 2008 se encuentra en el artículo 5.1-C, donde se establece un impuesto para “hospitales, clínicas, sanatorios, y otros establecimientos análogos en los que el servicio de televisión al público sea prestado de forma onerosa” en espacios comunes y/o en habitaciones de internación.
De esta manera, el usuario (o sea, cada paciente) estará obligado a pagar el 2% de sus gastos en el hospital, que llevan a que, a fin de cuentas, el hospital deba para ese porcentaje de sus ingresos a SAGAI.
Cuota fija para comercios.
No contentos con cobrarle a cines, emisoras, transporte, hoteles y hospitales, en el artículo 5.2, se establece un tributo de “cuota fija” para establecimientos de todo tipo, abiertos al público, con o sin pago de entrada o prestación equivalente.
En este segmento entran todos los comercios del país que tengan un televisor o radio sonando de fondo, además de museos, salones de convenciones, y demás. El pago en este caso no es porcentual, si no que hay una tablita con sumas fijas por la cantidad de televisores.
Por un televisor, en 2008, los comercios debían pagar $80 pesos mensuales (hoy equivalente a $27.400 pesos), de dos a diez televisores, debían pagar una suma adicional de $75 pesos mensuales (hoy $25.700 pesos), de once a viente, otros $70 pesos ($23.900 pesos), y por más de veinte, otros $65 pesos ($22.200 pesos).
The post SAGAI: El curro supremo de los actores que le roba a cines, tv, hoteles y hospitales, y que Milei quiere cortar first appeared on La Derecha Diario.


