El presidente de Corea del Sur declaró en el juicio que decidirá si se extiende su arresto

El presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, compareció este sábado ante el Tribunal del Distrito Oeste de Seúl para defender la legitimidad de su decisión de declarar la ley marcial el pasado 3 de diciembre, medida que provocó su destitución apenas 11 días después. La oficina nacional anticorrupción ordenó su arresto debido a esta controvertida acción, y el tribunal ahora evalúa si debe extenderse su detención.

Yoon fue trasladado desde el Centro de Detención de Seúl, ubicado en Uiwang, hacia el tribunal en medio de estrictas medidas de seguridad. El vehículo que lo transportaba partió poco antes de las 13.30 hora local y llegó a su destino escoltado por una comitiva, enfrentando a multitudes que se congregaron en las calles. La agencia Yonhap transmitió en directo la llegada y la tensa situación en el trayecto.

Durante su comparecencia, Yoon declaró por aproximadamente 40 minutos para presentar sus argumentos. Por su parte, tanto la acusación como la defensa expusieron sus posiciones en sesiones de 70 minutos cada una. El tribunal continuaba deliberando tras más de cuatro horas de evaluación de las pruebas y declaraciones de ambas partes.

En el exterior del tribunal, más de 12,000 simpatizantes de Yoon se congregaron para expresar su apoyo, coreando su nombre y ondeando banderas de Corea del Sur y Estados Unidos. La tensión aumentó cuando algunos asistentes rompieron en llanto, mientras otros protagonizaron pequeños enfrentamientos con la policía. El caso continúa siendo un evento de alta relevancia en la política surcoreana.

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