El Tribunal Supremo de Brasil ordenó que el expresidente Jair Bolsonaro cumpla arresto domiciliario con tobillera electrónica, una medida que los medios internacionales comparan con la situación de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Además, a Bolsonaro se le ha prohibido salir de su domicilio durante la noche y los fines de semana, usar redes sociales, comunicarse con su hijo Eduardo y acercarse a embajadas, en un endurecimiento de las medidas cautelares.
Estas nuevas restricciones fueron dictadas este viernes por el Supremo Tribunal de Justicia (STF) de Brasil en el marco de una causa en la que Bolsonaro está procesado por un supuesto entramado golpista e investigado junto a siete de sus antiguos colaboradores por un presunto intento de golpe de Estado en 2022, dirigido contra su sucesor, Luiz Inácio ‘Lula’ da Silva.
Esta etapa del proceso ha provocado fuertes críticas de Donald Trump, quien considera que Bolsonaro es víctima de una “caza de brujas” y ha llegado a amenazar al gobierno brasileño con imponer aranceles del 50% a las importaciones que Estados Unidos realiza desde Brasil.
Ante esta presión, la familia Bolsonaro insistió en que la única alternativa para evitar la política arancelaria de Trump sería que el Congreso de Brasil decrete una amnistía para el expresidente. Al respecto, el diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del exmandatario, quien se encuentra en Estados Unidos desde marzo abogando por “justicia” para su padre, afirmó que la amnistía es el “único camino” y se atribuye haber influido en la amenaza de Trump para presionar a Lula da Silva.
Bolsonaro fue llevado a la Policía Federal para la colocación del dispositivo en el tobillo, mientras que el máximo tribunal de Brasil aún no ha dictado sentencia, aunque se espera que la decisión final se conozca entre septiembre y octubre.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.


