El presidente de Nicaragua, de extrema izquierda, pidió disolver la ONU: “No sirve para nada”

El copresidente de Nicaragua, Daniel Ortega, hizo un llamado público este sábado para la disolución de las Naciones Unidas, argumentando que la entidad “no sirve para nada”.

Durante el acto central del 46 aniversario de la revolución sandinista en Managua, Ortega clamó que “hay que refundarla, y refundarla significa que desaparezca”. Según el mandatario nicaragüense -que ejerce la presidencia junto a su esposa- es imperativo “el fin de estas Naciones Unidas” y la creación de “unas nuevas Naciones Unidas que den seguridad a los pueblos, que donde estén matando a la gente, vayan y detengan” esas muertes.

El dirigente sandinista criticó duramente a la ONU, alegando que en ella “están unidos los poderosos” y “los que tienen el poderío atómico”, y que no actuaron ante lo que él describió como la “agresión sionista” de Israel y Estados Unidos contra Irán y el Estado de Palestina, a quienes, según Ortega, intentan “desaparecer”.

En referencia a Israel, los tildó de “criminales confesos” y afirmó que están “armados por los europeos, armados por los EE.UU., porque quieren adueñarse de toda esa región y lo están haciendo tranquilamente, asesinan todos los días”.

Ortega continuó su embate contra la organización internacional, declarando que “Naciones Unidas no es más que un instrumento de los países imperialistas, de los países que quieren dominar el mundo”.

Durante su extenso discurso, que duró más de una hora, el líder sandinista dedicó una parte considerable a atacar a los “imperialistas” europeos y estadounidenses, reafirmando su postura antagónica hacia las potencias occidentales.

Respecto a Europa, Ortega la acusó de intentar “destruir” a Rusia y a China, a quienes considera los principales aliados de Nicaragua, a través de la OTAN. Además, criticó a los países europeos por gastar “miles de millones de dólares para ir a la guerra” contra Moscú en apoyo a Ucrania.

Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.