Este lunes, el ministro del Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF), Alexandre de Moraes, determinó este lunes la prisión domiciliaria para el ex presidente Jair Bolsonaro por “reiterado incumplimiento de las medidas cautelares”.
El magistrado también prohibió a Bolsonaro recibir visitas, con excepciones para abogados y personas autorizadas por el tribunal, y el uso de un teléfono celular ya sea directamente o a través de terceros.
Moraes argumentó su decisión en que el exmandatario incumplió las medidas cauteles que le impedían subir contenido en las redes sociales de sus hijos, entre otros puntos. “No hay dudas de que hubo incumplimiento de la medida cautelar impuesto a Jair Messías Bolsonaro”, escribió el juez.
Además, afirmó: “La justicia no permitirá que un acusado la considere una tonta, creyendo que permanecerá impune por tener poder político y económico”.
La justicia investiga al expresidente en una causa por golpismo. El juez ya había decidido colocarle al ex jefe de Estado una tobillera electrónica. Además, le prohibió visitas en su residencia con excepción de la de sus familiares.
La orden judicial ocurre un día después de que figuras cercanas a Bolsonaro publicaran imágenes suyas en redes sociales, en violación de las medidas ordenadas por la Corte Suprema, durante una jornada de manifestaciones en apoyo al expresidente.
De qué se acusa a Jair Bolsonaro
Bolsonaro fue acusado por la justicia de “liderar” un complot golpista para mantenerse en el poder tras su derrota en las elecciones presidenciales de 2022 a manos de Luiz Inácio Lula da Silva.
De ser hallado culpable, podría ser condenado a hasta 40 años de prisión. La causa fue utilizada por el presidente estadounidense, Donald Trump, para presionar al gobierno de Lula e imponer aranceles extraordinarios del 50% a ciertos productos brasileños por considerar que existe una “caza de brujas” contra el expresidente.
De Moraes, sancionado por el departamento del Tesoro estadounidense por sus decisiones en la causa contra Bolsonaro, había impuesto al expresidente el uso de una tobillera electrónica para monitorear sus movimientos. Además, le había prohibido subir contenido en sus redes sociales o las de sus hijos.
De Moraes consideró que Bolsonaro incumplió estas órdenes. El juez dijo que estas conductas demuestran “la necesidad y adecuación de medidas más gravosas a modo de evitar la continua reiteración delictiva del reo”.
Según afirmó, las medidas cautelares en vigencia fueron irrespetadas “incluso con la imposición de restricciones menos severas”, como la prohibición de uso de redes sociales y el contacto con otros investigados en la causa por golpismo.
El juez dijo que el expresidente produjo material destinado a su publicación por terceros, burlando la censura directa a sus canales y manteniendo una influencia activa en el debate político digital”. citó G1.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.


