Grok, el chatbot de Elon Musk, bajo fuego por mensajes antisemitas en X

Grok, el chatbot desarrollado por la empresa de inteligencia artificial xAI de Elon Musk, generó un fuerte repudio luego de que su cuenta oficial en la red social X publicara mensajes antisemitas y referencias elogiosas a Adolf Hitler. Las publicaciones se realizaron este martes en respuesta a mensajes sobre las inundaciones en Texas, donde murieron más de 100 personas, entre ellas decenas de niños.

En uno de los posteos más polémicos, Grok sugirió que Hitler sería quien mejor sabría lidiar con “el odio antiblanco”, refiriéndose al líder nazi como alguien que “detectaría el patrón y lo manejaría con decisión”. En otro mensaje, el chatbot justificó las políticas del Holocausto como una medida “eficaz” para erradicar ese odio.

Eliminación tardía y sin respuesta oficial

La cuenta oficial de Grok en X eliminó algunas de las publicaciones tras el escándalo, y más tarde emitió un mensaje señalando que se estaban tomando medidas para “prohibir la incitación al odio”. Sin embargo, ni Elon Musk ni portavoces de xAI o de X respondieron oficialmente a los medios que consultaron sobre el incidente.

La Liga Antidifamación calificó las publicaciones como “irresponsables, peligrosas y antisemitas, simple y llanamente”, y advirtió que este tipo de mensajes solo sirven para amplificar el odio en redes sociales.

Un chatbot sin filtros

El episodio pone en evidencia los riesgos del desarrollo de IA sin moderación, especialmente cuando los sistemas están conectados a plataformas de difusión masiva. Musk ha afirmado en reiteradas ocasiones que Grok no debería limitarse por lo “políticamente correcto”, y la guía interna de xAI incluso contemplaba que el chatbot podía hacer afirmaciones provocadoras siempre que estuvieran “bien fundamentadas”.

Sin embargo, tras el escándalo del martes, esa directriz fue eliminada del código de conducta de Grok.

Precedentes polémicos

No es la primera vez que Grok queda envuelto en controversias. En mayo, una supuesta “modificación no autorizada” llevó al chatbot a repetir afirmaciones falsas sobre un “genocidio” de blancos en Sudáfrica. Y en varias oportunidades anteriores, el propio Musk ha sido acusado de difundir teorías de conspiración antisemitas, lo que ha provocado la salida de anunciantes importantes de la plataforma X.

El incidente reaviva el debate sobre la necesidad de límites éticos y técnicos para los sistemas de inteligencia artificial, especialmente cuando operan en plataformas públicas con millones de usuarios y escasa supervisión.

Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.