Un juez del Tribunal Supremo de Brasil acusó este martes al expresidente Jair Bolsonaro y a siete de sus excolaboradores de haber buscado instalar una “verdadera dictadura” en el país, al intentar dar un presunto golpe de Estado contra Lula luego de las elecciones de 2022.
El tribunal inició este martes la fase de sentencia en el juicio contra Bolsonaro y otros acusados por golpismo. Todos ellos se exponen a penas de más de 40 años de cárcel.
“Lamentamos que en la historia republicana brasileña se haya intentado de nuevo un golpe de Estado, pretendiéndose la instalación de un estado de excepción y de una verdadera dictadura”, dijo el juez Alexandre de Moraes al presentar el informe final del caso.


La investigación de la policía federal indicó que los esfuerzos por difundir noticias falsas sobre el sistema de votación de Brasil formaban parte de un plan multifacético para mantener a Bolsonaro en el poder.
Parte de ese complot incluía un plan para asesinar a Lula y a un juez del Tribunal Supremo, según alega la fiscalía. También afirma que el motín del 8 de enero, cuando los partidarios de Bolsonaro saquearon los principales edificios gubernamentales una semana después de que Lula asumiera el cargo, fue un intento de forzar la intervención militar y derrocar al nuevo presidente.
La fiscalía terminó de presentar su caso en julio y la defensa concluyó sus argumentos a mediados de agosto.
Poco después, la policía acusó a Bolsonaro y a su hijo Eduardo de obstrucción de justicia en un caso separado. Dijo que el expresidente una vez quiso huir a Argentina y solicitar asilo político.
Eduardo Bolsonaro se mudó a Estados Unidos a principios de este año a pesar de tener un escaño en el Congreso de Brasil y ha buscado sanciones contra el juez Alexandre de Moraes, quien supervisa el caso de su padre. La administración de Trump impuso tales medidas a finales de julio.
Las autoridades ven a Bolsonaro como un riesgo de fuga. En el período previo al veredicto y la fase de sentencia, el Tribunal Supremo ordenó medidas de seguridad adicionales. El sábado, De Moraes permitió la inspección de vehículos que salían de la residencia de Bolsonaro y ordenó la vigilancia presencial del área que rodea su hogar.
Los expertos han calificado el juicio de Bolsonaro como “histórico” y han destacado que es la primera vez que altos funcionarios acusados de un intento de golpe son sometidos a un juicio penal.
Una dictadura militar gobernó Brasil entre 1964 y 1985, una era por la que Bolsonaro ha expresado nostalgia. El gobierno aprobó una amplia Ley de Amnistía en 1979 y Brasil nunca procesó a ninguno de los oficiales militares responsables de las violaciones generalizadas de derechos humanos durante esa era.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.


