El Papa León XIV hizo un urgente llamado a la paz este domingo, pidiendo que las negociaciones para poner fin a las guerras “vayan a buen fin”. Su declaración se produjo durante la oración del Ángelus en Castel Gandolfo, un día después de la cumbre en Alaska entre el presidente estadounidense Donald Trump y el líder ruso Vladimir Putin.
Ante una plaza repleta de fieles, el Pontífice instó a que se ponga “en primer lugar la necesidad del bienestar de los pueblos”. En su mensaje, el Papa subrayó la importancia de la reconciliación y el perdón, pidiendo que no se responda “con la venganza” e hizo un llamado a “portar el fuego del amor y no el de las armas”, enfatizando la necesidad de la caridad y la verdad en el mundo.
El Santo Padre también reflexionó sobre la dificultad de hacer el bien, reconoció que “no siempre el bien encuentra entorno a sí una respuesta positiva”, y recordó que “actuar en la verdad cuesta porque en el mundo hay quien elige la mentira”. Por ello, instó a los fieles a no ceder ante una mentalidad de falsedad y a “mantenernos fieles a la verdad y en la caridad”.
La jornada del Pontífice incluyó una misa en el Santuario de Santa María de la Rotonda, donde había señalado que el camino de seguir a Cristo no siempre es fácil. “No todas son rosas y flores”, advirtió. A pesar de los desafíos, el Papa León XIV culminó su domingo de forma significativa, compartiendo un almuerzo con un centenar de personas sin recursos en los jardines de Castel Gandolfo.
El Papa regresará a Roma el próximo martes 19 de agosto, donde presidirá la audiencia general de los miércoles en la Santa Sede.
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