El Papa León XIV ha renovado su llamado a la oración por la paz mundial, mostrando su cercanía a dos regiones particularmente afectadas por la violencia y el conflicto: Cabo Delgado, en Mozambique, y Ucrania.
Desde la Ciudad del Vaticano, el sumo pontífice saludó a los peregrinos y grupos que llegaron a Roma, resaltando su testimonio de fe y esperanza.
En su discurso, el Papa se centró en la difícil situación de Cabo Delgado, en Mozambique, una región que sufre una grave ola de violencia e inseguridad. Esta crisis ha provocado numerosas muertes y el desplazamiento de miles de personas. León XIV expresó su cercanía y manifestó la esperanza de que los líderes del país logren “restablecer la seguridad y la paz en ese territorio”.
Además de Mozambique, el Papa no olvidó la situación en Ucrania y recordó la reciente jornada de oración y ayuno en la que la Iglesia se unió por las víctimas de las guerras. En esta línea, resaltó la iniciativa de la “oración mundial por Ucrania”, un acto con el que los fieles pidieron a Dios la paz para su país “martirizado por el conflicto”.
Con estas palabras, el Papa reiteró su llamado a la comunidad internacional y a los creyentes para que no se acostumbren al sufrimiento de los pueblos afectados por la violencia. Su mensaje busca movilizar la conciencia global y la solidaridad activa para con aquellos que padecen las consecuencias de los conflictos armados.
Finalmente, el Papa también expresó su alegría por la presencia de distintos grupos de peregrinos, como la Banda Musical de Gozzano y grupos parroquiales de diferentes localidades y saludó a los fieles que llegaron en bicicleta desde Rovato y Manerbio, así como a los participantes de la Vía Lucis, reconociendo el esfuerzo y la fe de todos ellos.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.


