En su mensaje por el Día de la Independencia de Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva deploró a los políticos que apoyan las sanciones comerciales de Estados Unidos, calificándolos de “traidores a la patria”.
El mandatario defendió la soberanía nacional y aseguró que no aceptará la injerencia de ningún gobierno extranjero en los asuntos internos del país. “Han pasado más de 200 años de la independencia y nos hemos convertido en soberanos. No somos, ni volveremos a ser, colonia de nadie,” afirmó.
El discurso de Lula se centró en la crisis generada por la decisión de Donald Trump de aumentar al 50% los aranceles a los productos brasileños. El presidente estadounidense justificó la medida argumentando que Brasil debía detener el juicio por intento de golpe de Estado contra su aliado, el exmandatario Jair Bolsonaro.
Aunque no lo mencionó directamente, Lula se refirió al diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente, quien se instaló en Estados Unidos para presionar a la Casa Blanca a sancionar a los magistrados del Supremo Tribunal Federal (STF). En este sentido, Lula manifestó: “El papel de algunos políticos brasileños que incitan a ataques contra Brasil es inaceptable. Fueron elegidos para servir al pueblo brasileño, pero solo defienden sus propios intereses personales. Son traidores a la Nación. La historia no los perdonará”.
El presidente brasileño subrayó que la defensa de la soberanía está intrínsecamente ligada al bienestar de la población. “La soberanía puede parecer lejana, pero está presente en nuestra vida diaria,” enfatizó. Además, indicó que su Gobierno defiende el libre comercio y el multilateralismo, pero nunca renunciará a su soberanía.
Lula también respondió al pedido de Trump respecto al juicio contra Bolsonaro, destacando la independencia de los poderes en Brasil. “Esto significa que el presidente de Brasil no puede interferir en las decisiones de la justicia, contrariamente a lo que pretenden imponer en nuestro país,” concluyó.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.


