Venezuela intensificó la preparación de sus milicias y Fuerzas Armadas en respuesta a lo que el gobierno califica de “amenazas” por parte de Estados Unidos.
La escalada de tensión se agudizó tras un incidente reportado por el canciller venezolano, Yván Gil, quien denunció que un destructor estadounidense asaltó una embarcación de “humildes pescadores” en la Zona Económica Exclusiva venezolana, con la presunta intención de justificar una “escalada bélica” en el Caribe.
El ministro de Relaciones Exteriores aseguró que el destructor estadounidense ocupó la embarcación con dieciocho efectivos con armas largas, impidiendo la comunicación de los nueve tripulantes durante ocho horas antes de su liberación. La Cancillería venezolana difundió un comunicado de tres páginas que detalla la denuncia.
Este hecho se suma a la constante presencia militar de EE.UU. cerca de las costas de Venezuela, que incluye barcos con misiles y un submarino de propulsión nuclear, lo que el gobierno de Nicolás Maduro considera como un pretexto para propiciar un “cambio de régimen”.
La denuncia coincidió con una jornada de adiestramiento militar masivo, convocada por el presidente Maduro. Miles de milicianos y soldados participaron en ejercicios de preparación en 312 cuarteles y unidades militares a lo largo del país, como parte de la estrategia de defensa ante la creciente tensión internacional.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, quien lideró algunos de los ejercicios, hizo un llamado a la “defensa implacable” y a la “resistencia activa prolongada”. Cabello instó a los venezolanos a “estar preparados” y a “cumplir con la tarea fundamental” de proteger la soberanía del país.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.


