El expresidente de Perú, Pedro Castillo (2021-2022), reafirmó este viernes que aún se considera el mandatario constitucional del país, argumentando que su destitución en diciembre de 2022 fue “inconstitucional”.
Castillo hizo esta declaración durante su alegato de defensa ante la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales del Congreso, que actualmente evalúa una demanda para inhabilitarlo políticamente y, de este modo, impedir que se presente como candidato en las elecciones de 2026.
Durante su intervención, Castillo, quien se encuentra recluido en la prisión de Barbadillo, criticó duramente a los parlamentarios peruanos. Les recriminó el comportamiento que calificó de obstruccionista durante su gobierno y señaló su baja aceptación popular, que según reportes apenas alcanza el 5%.
El exmandatario no escatimó en descalificaciones al manifestar: “El día de hoy estoy ante un Congreso totalmente deslegitimado, ante un Congreso que no tiene vergüenza, ni moral, ni política, ni ningún espacio ni en la calle, ni dentro de sus propios pasos”.
La situación actual de Castillo se remonta al 7 de diciembre de 2022 cuando, ante la inminente votación de una moción de vacancia (destitución presidencial) impulsada por el Legislativo debido a indicios de corrupción, el entonces presidente intentó un autogolpe de Estado. Castillo dirigió un mensaje a la nación anunciando el cierre del Parlamento, lo que provocó su inmediata detención.
A pesar de su detención y de que el Congreso procedió a su destitución tras el fallido intento de golpe, Castillo insiste en su condición de jefe de Estado legítimo. Este proceso ante la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales busca concretar su inhabilitación política, un paso crucial para la clase política que intenta evitar su regreso a la arena electoral.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.


