Preocupación por el derrumbe de la producción de manzana y pera en Mendoza

La Legislatura de Mendoza recibió un planteo formal en las últimas horas que expuso la profunda crisis estructural que atraviesa la producción de frutales de pepita en la provincia, una problemática que afectó con severidad al Sur mendocino y al Valle de Uco.

El proyecto legislativo advirtió sobre un avanzado proceso de “desindustrialización agroindustrial” en ambos oasis productivos, el cual arrastró de forma directa a la actividad sidrera regional. La iniciativa parlamentaria manifestó una marcada preocupación por el derrumbe en la elaboración de sidra de manzana y la drástica caída en las cosechas de manzana y pera, factores que provocaron el cierre de fábricas, la destrucción de puestos de empleo y el abandono de numerosas fincas.

El documento describió un escenario crítico para el sector, retratando el deterioro de la actividad a través de postales que incluyeron quintas abandonadas, montes frutales sin podar, galpones de empaque clausurados y plantas industriales convertidas en estructuras vacías.

En materia estadística, el informe sostuvo que Mendoza sufrió un fuerte retroceso al pasar de registrar siete plantas elaboradoras de sidra a fines de la década de 1990 —cifra que representaba casi la mitad del total de la industria nacional— a contar en la actualidad con un solo establecimiento verificable en pleno funcionamiento. Asimismo, el texto detalló que entre los años 2011 y 2017 el sector perdió al 77% de sus productores activos, mientras que los galpones de empaque operativos se redujeron drásticamente de 50 a apenas 7 en todo el territorio provincial.

La contracción económica también se vio reflejada en el desempeño del mercado comercial y en la pérdida de peso de la provincia dentro del contexto nacional. El proyecto advirtió que la Argentina experimentó una fuerte caída en la elaboración de sidra, pasando de producir 103 millones de litros en el año 2013 a tan solo 44 millones durante el 2024. En consonancia con este panorama de retracción generalizada, las exportaciones mendocinas de manzana sufrieron un impacto devastador en las últimas décadas, registrando un descenso desde los 37 millones de dólares que ingresaban en el año 2008 a la exigua cifra de 6,7 millones de dólares contabilizados en el periodo 2025.

El retroceso de la superficie cultivada con manzano y peral en los departamentos del Sur y del Valle de Uco se sumó a una severa caída en los flujos del comercio exterior, destacándose que los envíos de fruta dirigidos hacia Brasil se redujeron en un 90%.

Frente a este escenario, la iniciativa parlamentaria cuestionó con dureza la ausencia de políticas públicas específicas destinadas a sostener el sector a lo largo de los últimos años. Por este motivo, los legisladores reclamaron formalmente al Poder Ejecutivo información oficial detallada sobre los programas de financiamiento, subsidios al empleo y planes de contingencia o recuperación que se hubieran implementado en la provincia entre 2015 y 2026.

Finalmente, el proyecto exhortó al Gobierno provincial a diseñar y poner en marcha de manera urgente un “Plan Provincial de Desarrollo y Recuperación de la Industria Sidrera y la Fruticultura de Pepita”. Las bases de esta propuesta legislativa contemplaron la necesidad de estructurar líneas de financiamiento directas para los productores afectados, establecer esquemas de reducción de costos impositivos que alivien la presión sobre las empresas locales y desplegar campañas de promoción comercial. 

Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.

Fuente: https://mendozatoday.com.ar/2026/05/20/preocupacion-por-el-derrumbe-de-la-produccion-de-manzana-y-pera-en-mendoza/