El presidente ruso, Vladímir Putin, declaró este miércoles, después de mantener conversaciones con su par chino, Xi Jinping, que en el 25.º aniversario de la firma del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación entre ambos países se puede constatar que, en la actualidad, las relaciones ruso-chinas “han alcanzado un nivel verdaderamente sin precedentes” y continúan desarrollándose.
“Al mismo tiempo, nuestras relaciones son autosuficientes, no dependen de la coyuntura mundial actual y sirven de modelo sobre cómo deben construirse las relaciones entre los países y los pueblos”, dijo, recogió el medio Actualidad.rt.
El líder ruso señaló que las conversaciones con Xi se desarrollaron en “una atmósfera tradicionalmente cálida, constructiva y de camaradería”, donde se abordaron en detalle todas las cuestiones clave de la cooperación bilateral, tras lo cual se adoptó una declaración conjunta que confirma la coincidencia de Moscú y Pekín en los enfoques de principios.
“Lo principal: Rusia y China están comprometidas con una política exterior independiente y soberana, actúan en estrecha coordinación estratégica y desempeñan un importante papel estabilizador en la arena mundial”, dijo.
Putin agregó que también se suscribieron unos 40 documentos intergubernamentales, interinstitucionales y corporativos, muchos de los cuales están “orientados a seguir profundizando la cooperación” bilateral.
Crecimiento del comercio bilateral
El presidente ruso hizo hincapié en que “Rusia y China son socios comerciales mutuamente importantes” y recordó que en 2025 el intercambio comercial entre ambas naciones alcanzó casi los 240.000 millones de dólares, y su estructura se ha ampliado, impulsada, entre otras cosas, por bienes de alto valor agregado.
Además, al crecimiento del comercio bilateral han contribuido notablemente las empresas modernas, así como las medidas coordinadas por Rusia y China para realizar los pagos recíprocos en monedas nacionales.
“Como resultado, prácticamente todas las operaciones de exportación e importación ruso-chinas se realizan en rublos y yuanes”, declaró.
En esencia, Moscú y Pekín han establecido “un sistema estable de comercio bilateral que está protegido de la influencia externa y de las tendencias negativas en los mercados globales”, afirmó.
Putin resumió que Rusia y China desarrollan enérgicamente la cooperación industrial, creando nuevas cadenas de valor agregado conjuntas e implementando tecnologías avanzadas e innovaciones. Además, indicó que ya se producen vehículos chinos en varias regiones rusas y se desarrollan grandes proyectos conjuntos en industrias clave, incluyendo la aeroespacial, biotecnológica, química y metalúrgica.
Cooperación en el ámbito energético
Putin destacó que Moscú y Pekín cooperan activamente en el sector energético. “Nuestro país es uno de los mayores exportadores de petróleo, gas natural, incluidos gas natural licuado y carbón”, recordó.
“Por supuesto, estamos dispuestos a seguir garantizando de forma fiable el suministro ininterrumpido de todos estos tipos de combustible al mercado chino, que se encuentra en rápido crecimiento”, adelantó.
Además, Putin recordó que la corporación estatal rusa Rosatom ultima la construcción de reactores en las centrales nucleares chinas de Tianwan y Xudapu, lo que “contribuirá notablemente” a un suministro de energía limpia y asequible en el gigante asiático.
El líder ruso también mencionó “un gran potencial” para la cooperación en el ámbito de las energías renovables y para una implementación más amplia de tecnologías verdes.
Desarrollo de rutas logísticas
El mandatario ruso constató que Rusia y China trabajan conjuntamente en el desarrollo de rutas logísticas y de transporte, por lo que siguen creciendo el volumen y la velocidad del transporte de carga y pasajeros entre ambos países, aumenta la capacidad de los pasos fronterizos y se crean nuevos centros logísticos.
“Rusia está modernizando sus líneas ferroviarias clave en dirección este, como el Transiberiano y el ferrocarril Baikal-Amur, y se amplía de manera constante la infraestructura del corredor de transporte transártico, incluida su principal arteria: la Ruta Marítima del Norte”, dijo.
En el ámbito humanitario y cultural, el mandatario destacó el aumento del turismo recíproco gracias al régimen de viajes sin visado.
Además, anunció la inauguración conjunta del Año de la Educación Ruso-China, con cientos de eventos programados, y resaltó la cooperación deportiva de cara a los X Juegos de Verano Ruso-Chinos, que arrancarán próximamente en la ciudad rusa de Kaliningrado.
Argumentó que siguiendo esta misma lógica, Moscú y Pekín defienden de manera solidaria el derecho internacional y las disposiciones de la Carta de la ONU en toda su plenitud, cooperan en el marco de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), el grupo de los BRICS y otras estructuras internacionales, “realizando una contribución significativa a la resolución de problemas mundiales y regionales apremiantes”.
Finalmente, reafirmó el compromiso de coordinar posiciones en ciertos foros, como el G20, la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial y el FMI, así como en el Nuevo Banco de Desarrollo, y de promover la vinculación de los procesos de integración en el marco de la Unión Económica Euroasiática (UEEA) y la iniciativa china de la Franja y la Ruta, con miras a la formación de una Gran Asociación Euroasiática.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.


