A pocas horas del funeral de Charlie Kirk en Glendale, Arizona, la ciudad se encuentra en un estado de alta tensión, por lo que las autoridades intensificaron las medidas de seguridad debido a la gran expectativa que generó el evento y a la presencia de funcionarios de alto perfil de la Administración estadounidense, incluido el presidente Donald Trump.
El funeral será un punto de encuentro para líderes políticos y seguidores de Kirk, fundador de Turning Point, una organización juvenil que promueve principios conservadores y la libertad de expresión.
Ante la amenaza potencial y la inestabilidad que ha rodeado el caso, el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. (DHS) reforzó la vigilancia en Glendale, desplegando agentes federales para colaborar con las autoridades locales para garantizar el orden y la protección de los asistentes.
Un boletín policial obtenido por el medio ABC reveló que las autoridades estaban “rastreando varias amenazas de credibilidad desconocida” dirigidas a personas que planean asistir al memorial.
Aunque las autoridades aún no han confirmado la veracidad de las amenazas, si decidieron tomar precauciones adicionales debido a los riesgos potenciales. Es por ello que el DHS ha asignado al homenaje la calificación de seguridad más alta de la agencia, un nivel que se reserva habitualmente para eventos de muy alto perfil, como el Super Bowl, según la misma fuente.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.


