En el sistema político de Corea del Norte, marcado por el hermetismo y la sucesión familiar, Kim Yo Jong se consolidó como una figura de peso. Hermana menor de Kim Jong Un, su influencia dentro del régimen la convirtió en un actor central en la dinámica de poder del país.
Trayectoria y ascenso
Nacida hacia 1987 o 1988, Kim Yo Jong es hija del fallecido líder Kim Jong Il. Al igual que su hermano, pasó parte de su adolescencia en Suiza bajo identidades falsas, experiencia poco común para la élite norcoreana. De regreso a Pyongyang, estudió en la Universidad Kim Il Sung y comenzó a aparecer en la escena pública tras la muerte de su padre en 2011.
Su carrera política avanzó con rapidez: en 2014 asumió la subdirección del Departamento de Propaganda y Agitación, encargado de definir la narrativa oficial del Estado, y en 2021 ingresó a la Comisión de Asuntos Estatales, el órgano de mayor jerarquía en el país.

Influencia en el régimen
Más allá de los cargos formales, analistas destacan su papel como portavoz del régimen y asesora cercana de su hermano. Redactó comunicados oficiales con tono beligerante hacia Washington y Seúl, y encabezó delegaciones en el exterior, como en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018 en Corea del Sur.
Estados Unidos la incluyó en su lista de sanciones en 2017 por supuestas violaciones a los derechos humanos. Al mismo tiempo, su presencia junto a Kim Jong Un en más de un centenar de actos públicos anuales refuerza la percepción de que actúa como su “mano derecha”.
Controversias y retórica
En 2025, su protagonismo volvió a estar en el centro de la atención internacional. Declaraciones en las que descalificó al gobierno surcoreano, advirtió sobre represalias militares y criticó a líderes extranjeros consolidaron su imagen de funcionaria influyente y de línea dura.
La cuestión sucesoria
La sucesión en Corea del Norte continúa siendo un tema de debate. Durante años, la figura de Kim Yo Jong fue señalada como posible heredera, en particular por los problemas de salud de su hermano. Sin embargo, en los últimos meses la atención se desplazó hacia Kim Ju Ae, hija adolescente de Kim Jong Un, cuya presencia en actos internacionales fue interpretada como una señal de preparación dinástica.

La Agencia de Inteligencia Nacional de Corea del Sur sostiene que Kim Jong Un está fortaleciendo la posición de su hija como futura líder. En este escenario, la hermana del líder quedaría relegada, aunque aún se considera posible que cumpla un rol de regencia en caso de una transición imprevista.
Un futuro abierto
El poder de Kim Yo Jong combina visibilidad internacional, control de la propaganda y un círculo de lealtades internas. Si bien la atención mediática apunta hoy a la cuarta generación de la dinastía, su influencia sigue siendo significativa dentro del régimen.
En un contexto de mayor acercamiento a Rusia y China, y de tensión persistente con Estados Unidos y Corea del Sur, su papel podría ser decisivo. Resta saber si se mantendrá como consejera de su hermano, regente temporal o, eventualmente, arquitecta de la llegada al poder de su sobrina.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.


