Un nuevo grupo armado palestino se ha creado en la Franja de Gaza. Su objetivo no es Israel sino Hamás. Se ha asentado en una aldea del sur de Gaza, en una zona bajo control del Ejército israelí y afirma que se encargará de “cualquiera que viva bajo la opresión de Hamás”. Esta milicia reconoce actuar en “coordinación” con Israel, país del que recibe tanto los suministros como el equipo militar.
Su líder es Hussam al Astal, que ha establecido su base en los alrededores de la aldea de Kizan al Najjar, justo al sur de Yan Yunis, que quedó desalojada durante la guerra. El lugar está a un kilómetro de Al Mawasi, la zona a donde Israel ha dirigido a los palestinos desplazados desde la ciudad de Gaza, pese a la falta de sitio y condiciones.
Quién es Hussam Al Astal
El líder de esta nuevo grupo armado anti Hamás es un exoficial de la Autoridad Palestina de 50 años, que nació en una familia beduina de Yan Yunis. “Soy el responsable de la nueva zona humanitaria de Yan Yunis. Quienquiera que viva bajo la opresión de Hamás, puede acudir a nosotros. Decenas de familias me contactan cada día”, afirmó el pasado viernes en una entrevista con el diario The Times of Israel.
Según sus declaraciones al periódico israelí, Al Astal trabajó durante varios años en Israel antes de unirse a las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina cuando aún controlaba la Franja de Gaza. Más tarde, estuvo retenido por Hamás durante años, según publicó el medio 20minutos.
Cuenta el diario Asharq al Awsat que Al Astal fue investigado por cooperar con Israel. Según fuentes palestinas, se le acusó del asesinato en 2018 en Malasia de Fadi al Batsh, ingeniero de Hamás. En 2022, fue condenado a muerte por el tribunal militar de Gaza (Hamás).
Una milicia similar a la de Abu Shabab
Esas fuentes palestinas señalan que Al Astal estuvo implicado en la entrada de vehículos sospechosos desde Israel a Gaza para ayudar a colaboradores de la agencia israelí Shabak. Tras el estallido de la guerra de Gaza en octubre de 2023, Al Astal escapó de la cárcel. Intentó huir hacia Israel, pero acabó uniéndose a la milicia de Yasser Abu Shabab, conocida como ‘Fuerzas Populares’ y nacida para luchar contra Hamás.
Este grupo ha establecido estructuras de seguridad e infraestructura civil como alternativa al gobierno de Hamás en las zonas de Rafah controladas por Israel en los últimos meses. Su líder es conocido por la población gazatí y las organizaciones internacionales que trabajan en Gaza ya que durante meses asaltó junto a su clan los camiones con ayuda humanitaria que entraban a la Franja de Gaza, informa Efe. Luego, Abu Shabab ha trabajado en coordinación con el Ejército israelí para proteger los camiones.
Ahora, Al Astal ha formado su propio grupo junto con otros palestinos. Algunos de los que se le han unido están, como él, acusados de colaborar con Israel o estuvieron detenidos en cárceles de Hamás. Su milicia guarda similitud con la de Shabab, pero Al Astal dice que, aunque están en contacto, trabajan de forma independiente.
“Vivíamos en paz”
“La gente de aquí no quiere a Hamás, quiere la paz con Israel”, afirma hoy. El miliciano recuerda “cuando el Ejército e Israel estaban en Gaza y vivíamos en paz… Los niños jugaban, iban a la escuela y no había problemas. Pero hoy, el terror de Hamás ha destruido Gaza y a su gente”.
Al Astal asegura que su grupo cuenta con armas para defenderse y que recibe financiación de diversas fuentes, incluyendo Estados Unidos, Europa y países árabes no especificados. Además, reconoce que su grupo se está coordinando con Israel y afirma que pronto “confiaremos en Israel para que nos traiga electricidad y agua”.
“En los próximos días, traeremos a otras 300-400 personas”, anuncia el líder de esta nueva milicia, que asegura tener suficiente comida, agua y refugio para todos. Su grupo realiza controles de seguridad para garantizar que quienes se unan no tengan vínculos con Hamás.
El reclutamiento para las milicias alternativas parece haber crecido en los últimos meses. Es lo que afirma el diario israelí Haaretz, que recoge testimonios de soldados en el enclave que han trabajado con estos grupos.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.


