El temporal de viento y lluvias que ha arrastrado el huracán Melissa ha dejado al menos 48 muertos, entre los que hay una decena de niños, a su paso por el Caribe. De ellos, 24 han fallecido en Haití, 19 en Jamaica, otros cuatro en Panamá y uno en República Dominicana, mientras que también ha causado estragos en Cuba. Las autoridades haitianas han confirmado además 18 desaparecidos a causa de las intensas precipitaciones, por lo que se ha convertido en el país más afectado. Cuba, Jamaica, Haití y Bahamas comenzaron este jueves a evaluar daños tras el calamitoso paso del huracán Melissa, uno de los más dañinos en los últimos años, que destruyó viviendas e infraestructuras.
Con el huracán ya debilitado, tras azotar a Jamaica con categoría 5 -la máxima en la escala Saffir Simpson- y con categoría 3 a Cuba, ya ha pasado por Bahamas con “condiciones de huracán, marejada ciclónica que amenaza la vida y fuertes lluvias”, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.
Hasta el momento, y a pesar de que no lo golpeó directamente, el país con más víctimas mortales es Haití, donde se contabilizan al menos 24 muertes, entre ellas una veintena por la crecida de un río. Mientras, otras 17 resultaron heridas y 18 permanecen desaparecidas. Los datos apuntan a que la región más afectada es la de Petit Goâve, en el departamento Oeste, donde el agua ha anegado las calles aledañas y arrasado también con viviendas y vehículos, informó el medio 20minutos.
Al menos una docena de ríos de Haití han registrado crecidas, que han afectado carreteras y otras infraestructuras, como viviendas, escuelas o iglesias, y han obligado el desplazamiento 13.860 personas. “Un árbol cayó sobre mí”, explicó a la Agencia Efe Willyo Bontang, de 64 años, quien se fracturó un pie y permanece en un hospital de Petit-Goâve.
“Es un momento triste para el país”, ha señalado este jueves Laurent Saint-Cyr, presidente del Consejo Presidencial de Transición de Haití. Asimismo, ha indicado que las autoridades esperan que el número de muertos aumente y que el Gobierno está movilizando todos sus recursos para buscar personas y brindar ayuda de emergencia.
Jamaica busca más posibles víctimas
En Jamaica, la ministra de Información de Jamaica, Dana Morrison, ha señalado este jueves que “el número de víctimas mortales del huracán Melissa asciende ya a 19. Se han recuperado ocho cadáveres en Saint Elizabeth, dos en Saint James, incluido un niño, y nueve en West Milan”, ha afirmado en declaraciones recogidas por el diario ‘Jamaica Gleaner’ en las que ha indicado que esta cifra puede aumentar puesto que “los equipos de búsqueda y rescate siguen trabajando”.
La ministra ha añadido que la Fuerza de Defensa de Jamaica (JDF, en inglés) ha destinado un helicóptero para “localizar y coordinar la recuperación de cualquier cuerpo”. “Obviamente, seguimos rezando para que no tengamos que recuperar muchos cuerpos, pero sepan que la JDF está haciendo todo lo posible para llegar allí y hacer lo necesario”. Los efectivos de la JDF han trasladado pacientes desde Black River y realizando evacuaciones de heridos desde el hospital de esa zona, una de las más damnificadas.
El país, con una población de unos 2,8 millones de personas, se ha visto gravemente afectado en gran parte de los distritos occidentales. Los vientos huracanados han provocado daños en los campos de cultivo, en las infraestructuras y en numerosos edificios. El oeste de Jamaica es la región más afectada por el huracán y allí, según Morris Dixon, “hay comunidades enteras que parecen estar aisladas y también zonas que han quedado arrasadas”.
Muchas familias se encuentran incomunicadas por la falta de conexión telefónica y la gran cantidad de áreas anegadas, un día después de que el paso de Melissa dejara a más de 500.000 personas sin electricidad y miles más damnificadas. “Yo estoy bien, pero todavía no tengo noticias de mi familia, ya que los teléfonos no funcionan”, explicó a la Agencia Efe desde la capital de Jamaica, Kingston, Daniel Buchanan.
La situación ha llevado al primer ministro, Andrew Holness, a declarar el país de “zona catastrófica”. Así, ha aventurado que se espera un “largo camino” hacia la recuperación, según informaciones del diario Jamaica Gleaner. Además, ha explicado que se han puesto en marcha varias operaciones para restablecer el tráfico, limpiar las carreteras y facilitar el acceso a zonas que habían quedado incomunicadas.
Por otro lado, los vuelos de ayuda humanitaria comenzarono a aterrizar este jueves en el principal aeropuerto internacional del país, que reabrió sus puertas el miércoles por la noche, mientras las cuadrillas distribuyeron agua, alimentos y otros suministros básicos. El ministro del Agua, Matthew Samuda, anunció que se han movilizado camiones cisterna para abastecer a comunidades rurales de Jamaica que no están conectadas al sistema de servicios públicos del Gobierno.
Melissa, aunque sin golpearla de forma directa, también dejó un muerto en República Dominicana, donde más de un millón de personas quedaron sin agua potable por los efectos de las precipitaciones en decenas de acueductos. En Panamá, los efectos indirectos del huracán dejaron al menos cuatro fallecidos, tres de ellos menores, y más de 1.100 afectados en distintas provincias afectadas por las precipitaciones.
Destrucción en Cuba
Cuba fue el último país este miércoles en sentir la intensidad del huracán Melissa, que sembró destrucción a su paso por el oriente de la isla, con millones de personas sin flujo eléctrico e incomunicados, municipios inundados y aislados, viviendas derrumbadas, cultivos anegados y cuantiosos daños materiales. Por el momento, la Defensa Civil no tiene constancia de víctimas mortales o desaparecidos. Los equipos de emergencia rescataron en el este de Cuba a 123 personas que quedaron incomunicadas por la crecida de un río en el municipio Urbano Noris (noreste) y otras 91 personas fueron auxiliadas tras quedar atrapadas en las crecidas de los ríos, en las localidad de Cacocum, y en Los Áticos (sureste).
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, habló de “daños cuantiosos” en una “madrugada muy compleja” con 735.000 personas evacuadas o protegidas en las seis provincias que estuvieron bajo alarma ciclónica: Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín, Las Tunas y Camagüey.
Ayuda internacional
El Gobierno de Estados Unidos activó este jueves su Equipo Regional de Respuesta y Asistencia en Casos de Desastre (DART) para atender los daños provocados por el huracán Melissa en el Caribe. De acuerdo con el Departamento de Estado, el equipo enviado, conformado por “docenas” de agentes, lidera la respuesta humanitaria con una labor que consiste en evaluar la situación sobre el terreno, identificar las necesidades prioritarias y coordinar la asistencia a las poblaciones afectadas en Jamaica, Haití, las Bahamas y Cuba.
El equipo está compuesto por expertos en gestión de desastres de todo el Departamento de Estado y cuenta con la colaboración de dos equipos urbanos de búsqueda y rescate provenientes de los departamentos de bomberos del condado de Fairfax, Virginia, y del condado de Los Ángeles, California. El Departamento de Estado subrayó “la solidaridad” de Estados Unidos con los pueblos caribeños ante los impactos del huracán y destacó que se mantiene preparado para entregar de manera rápida suministros de emergencia a las comunidades más afectadas.
Por su parte, el Gobierno de EEUU ha ofrecido este jueves el envío de ayuda humanitaria “inmediata” a Cuba para ayudar a la isla a superar los estragos causados por el huracán, en un gesto que contrasta con el embargo económico que Washington mantiene desde hace más de medio siglo. La Administración de Donald Trump ha anunciado en los últimos días varias medidas para ayudar a los países afectados, entre los que el secretario de Estado, Marco Rubio, ha incluido ahora a Cuba.
“Estamos preparados para ofrecer ayuda humanitaria inmediata a la población de Cuba afectada por el huracán”, ha dicho en redes sociales, sin entrar en más detalles. Trump ha descartado cualquier acercamiento hacia el Gobierno de Miguel Díaz-Canel, sobre el que sigue aplicando una política de mano dura con vistas a aumentar la presión política.
Por su parte, el Gobierno de Venezuela anunció este jueves el envío de 46 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba y Jamaica, tras la devastación causada por Melissa en esta zona del Caribe. Mientras el ministro de Exteriores de España, José Manuel Albares, ofreció a Jamaica un hospital de campaña.
Más de 700.000 niños, niñas y adolescentes han sido afectados por las inundaciones y lluvias catastróficas y necesitan “urgentemente alimentos, agua potable y saneamiento”, alertó Unicef.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.


