El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se refirió este viernes a la reciente conversación telefónica que mantuvo con su par estadounidense, Donald Trump, el martes pasado. Lula resaltó el tono respetuoso del diálogo, durante el cual solicitó formalmente la eliminación de los aranceles que Estados Unidos había impuesto recientemente a diversos productos brasileños, defendiendo una relación de igual a igual.
En un evento oficial en San Pablo, el mandatario brasileño aprovechó para enfatizar la importancia de la dignidad nacional en las relaciones internacionales. “En el mundo, nadie respeta a quien no se respeta a sí mismo. Si alguien cree que lamer botas ayuda, se va a caer del caballo. Las personas te respetan cuando perciben que tienes autoridad moral y carácter”, sostuvo Lula, marcando una clara distinción en su política exterior.
Lula da Silva recordó que Brasil y Estados Unidos son “las dos mayores democracias” de la región y subrayó que cualquier divergencia debe ser resuelta mediante el diálogo y la cortesía. El presidente brasileño expresó su preferencia por la cooperación al declarar: “Brasil no tiene interés en pelear con Estados Unidos (…) Lo mejor es sentarse a la mesa, charlar un poco”, reafirmando su intención de resolver los conflictos de manera diplomática.
El presidente brasileño también defendió la soberanía económica de su país, señalando que Brasil “no puede depender de un país ni del estado de ánimo de un presidente”. En referencia a los aranceles estadounidenses, Lula aseguró que, si los productos brasileños no encuentran salida en Estados Unidos, el país buscará alternativamente nuevos mercados.
En este sentido, Lula da Silva fue categórico al afirmar: “Los venderemos en China, los venderemos en Asia, lo venderemos en cualquier país del mundo”, y adelantó que visitará próximamente países como Indonesia y Malasia con el fin de expandir las ventas de productos brasileños.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.


