Uruguay quedó a un paso de aprobar la tan cuestionada eutanasia. Claro que para que eso ocurra, el Senado deberá dar el visto bueno en las próximas horas.
La propuesta, conocida como “ley de Muerte digna”, ya avanzó en la Cámara de Diputados en el pasado mes de agosto. En aquel entonces, la iniciativa consiguió un fuerte respaldo.
Próximamente, el proyecto aterrizará en el Senado, donde el Frente Amplio cuenta con una mayoría significativa.
Si bien el tema ha generado gran controversia, y varios idas y vueltas, se conoció el testimonio de Beatriz Gelóz, una docente de 71 años que sufre esclerosis lateral amiotrófica (ELA) desde hace casi 20 años.
Imposibilitada de realizar labores cotidianas, sumado al sufrimiento físico constante, la llevaron a defender el proyecto en Diputados. “Me daría una paz impresionante que se apruebe. Es una ley de compasión, muy humana, muy bien redactada”
Así se aplicaría la eutanasia
La iniciativa estipula que la eutanasia podrá aplicarse solamente en una serie de casos, como por ejemplo en personas mayores de edad, en pleno uso de sus facultades mentales, o en individuos que sufran enfermedades crónicas, incurables o irreversibles que “menoscaben gravemente su calidad de vida” y les causen sufrimientos “insoportables”.
En la propuesta, detallaron que quienes reciban la eutanasia tendrán una muerte “indolora, apacible y respetuosa de su dignidad”.
Además, indicaron que el proceso tendrá ocho etapas. Primeramente, el paciente deberá solicitar la eutanasia a un médico. Luego, otro profesional de la salud, sin vínculo con el primero, dará su parecer.
Si ambos profesionales coinciden, se llevará a cabo una nueva entrevista con el paciente para asentar su voluntad y, por último, el interesado deberá dejar constancia del pedido. Recién ahí el galeno podrá aplicar el procedimiento.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.


